Producción orgánica: calidad desde el origen

¿Qué es la producción orgánica?
Mucho más que una tendencia, la producción orgánica es una forma de cultivar que reúne una serie de prácticas que respetan la fertilidad del suelo, la salud del ecosistema, y de las personas.
Estas prácticas sostenibles excluyen el uso de insumos sintéticos, organismos genéticamente modificados (OGM), antibióticos o fertilizantes artificiales. En su lugar, promueve el compostaje, la rotación de cultivos, el control biológico de plagas y el manejo regenerativo del suelo.
¿Por qué la producción orgánica es importante?
- Para los consumidores: reduce riesgos asociados a residuos químicos y ofrece trazabilidad real del producto.
- Para el medio ambiente: conserva la biodiversidad, protege los suelos y previene la contaminación de fuentes hídricas.
- Para los productores: abre las puertas a mercados especializados con mejores precios y márgenes de ganancia.
Según el Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL por sus siglas en inglés), al cierre de 2023 había 98,9 millones de hectáreas certificadas como orgánicas a nivel mundial; gestionadas por 4,3 millones de productores, y con un mercado global que superaba los 136.400 millones de euros.
Prácticas clave de la producción orgánica:
- Rotación de cultivos: mejora la fertilidad del suelo, reduce plagas y enfermedades.
- Abonos orgánicos: compost, lombricompuesto y biofermentos, que nutren el suelo sin contaminarlo.
- Control biológico de plagas: con insectos benéficos, trampas, barreras físicas o extractos de plantas autorizadas, en lugar de pesticidas sintéticos.
- Manejo sostenible del suelo: coberturas vegetales, labranza mínima y prácticas que evitan la erosión y promueven suelos saludables.
- Separación física de lotes: para evitar contaminación cruzada entre cultivos orgánicos y convencionales.
- Registro riguroso: llevar trazabilidad completa de insumos, fechas de siembra, manejo fitosanitario y cosecha, para garantizar trazabilidad.
- Semillas orgánicas o no tratadas químicamente: deben provenir de fuentes certificadas o estar libres de tratamientos sintéticos, OGM o recubrimientos tóxicos.

¿Y cómo se conecta con la producción fitoterapéutica?
En el sector fitoterapéutico, la calidad del producto final depende en gran medida de la calidad de la materia prima vegetal. Por eso, adoptar prácticas orgánicas en el cultivo, recolección y procesamiento de plantas medicinales y aromáticas trae beneficios significativos.
Estos beneficios no solo están relacionados con la salud del consumidor, sino también con la estandarización de los principios activos, la reducción de contaminantes como metales pesados y pesticidas, y el cumplimiento de exigencias internacionales para acceder a mercados exigentes.
En Colombia ¿en qué estamos?
En Colombia, algunas de las normativas que regulan la producción vegetal sostenible incluyen la Resolución 30021 de 2017, que establece los requisitos para la certificación en buenas prácticas agrícolas en producción primaria de vegetales y otras especies para consumo humano. Esta norma busca asegurar que las prácticas agrícolas cumplan con estándares de calidad, protección ambiental e inocuidad, como base para una producción más segura y competitiva.
Más recientemente, la Resolución 082394 de 2020 modificó varios artículos de esta normativa para fortalecer el enfoque preventivo frente a riesgos sanitarios, biológicos y químicos en el sector agropecuario y pesquero. Con ello, se busca proteger la salud humana, animal y vegetal, y adaptar la regulación a los desafíos actuales del sector agrícola colombiano.
(Conozca más sobre la Infraestructura de la calidad para el sector fitoterapéutico)
Aunque en el país existe una oferta creciente de productos orgánicos certificados —como café, cacao, frutas, hierbas aromáticas y plantas medicinales—, la producción fitoterapéutica orgánica aún enfrenta desafíos. La trazabilidad de la materia prima, el acceso a certificaciones y la articulación entre productores primarios e industrias transformadoras siguen siendo cuellos de botella para el sector.
Fortaleciendo capacidades para una producción orgánica certificada
Desde el GQSP Colombia, creemos que avanzar hacia una producción más limpia, segura y sostenible es clave para mejorar la calidad y la competitividad del sector fitoterapéutico.
Por eso, el programa ha puesto en marcha una línea de asistencia técnica especializada en producción orgánica y Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección (BPAR), dirigida a empresas interesadas en mejorar sus procesos desde la base productiva. Esta línea ofrece capacitación técnica, asesoría personalizada y acompañamiento práctico, con el objetivo de fortalecer las capacidades del sector frente a los desafíos y oportunidades del mercado.
(Conozca las empresas seleccionadas aquí)

Además, en julio de 2025 realizamos el taller “Con los pies en la tierra: aprendizajes para una producción orgánica de plantas medicinales certificada” en el Valle del Cauca. Un espacio que reunió a productores, transformadores, expertos y autoridades para resolver dudas y compartir experiencias frente a los desafíos técnicos y normativos de la certificación orgánica en Colombia.
(Lea más sobre este encuentro)
Una apuesta de futuro
Estas acciones hacen parte de nuestro compromiso por acompañar al sector en el fortalecimiento de sus prácticas productivas. La calidad comienza desde el origen, y avanzar hacia prácticas orgánicas es sembrar oportunidades sostenibles para el presente y el futuro.